A la cruceña no le gusta el forro y al loco menos, así que cogen directo, sin nada de por medio. Arrancan en el borde de la cama, ella arriba marcando el ritmo, con un ruido de radio que viene de afuera. Se para un segundo, se saca el pelo de la cara y vuelve a montar.
Después él la pone de a cuatro y le mete hasta el fondo, primero de a poco, después a lo que da. Ella se queja bajito y agarra las sábanas con las dos manos. La pieza es la de siempre en estos videos de cruceñas xxx, nada de guion ni luces. Cuando paran quedan los dos mirando el techo, sin decir una palabra.
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